Cada lunes…
Cada lunes de este invierno he asistido religiosamente a la cueva-estudio de una gran imaginera. Nosferatu me guiña el ojo des de la medalla-pin que luce su pecho donde Groucho Marx se hace sitio con bromas afiladas. Unos calcetines imposibles van y vienen entre una familia entera de cuadrúpedos (gatos y perros exageradamente contentos) en busca de regalos y libros y cafés …
Tiene encerradas las cámaras en una pecera-vitrina. Ahora se dedica al buceo de archivo, el suyo y el de la la Fotografía. Husmea a contrapelo en busca de mujeres fotógrafas nacidas antes de 1900. Las pioneras. Naufragas abandonadas en islotes por la Historia.
La vi por primera vez en Tràfic dando una conferencia sobre su investigación. Me robó el corazón y pesqué su oferta de traductora-lectora instantánea de libros .Delante de los otros me llama “ Mi profe de inglés”, y aunque sea una error filológico de dimensiones enciclopédicas, forma parte de la maravillosa “ picara del buen vivir” en la cual me instruye.
Cada lunes nos sentamos enfrente un fondo de estudio de tempestades marítimas y navegamos océanos de tiempos, el mio, el suyo , y el de ellas, ropa al viento, velas del más allá. Y con todos estos tiempos hilvana sentido al presente, un nosotras que empodera, que da fuerza y coraje. Con tacos de humor y hambre. “Haz siempre lo que te salga del coño”.
Me voy llena, con Lee Miller y con la Condesa de Castiglione una en cada bolsillo. Le dejo una guinda, roja i picante como la buena vida.
Seguiré muchos de sus consejos, y me quedo con el último:
“ser todo lo mala que pueda sin hacerme daño”.
Muchísimas gracias maestra.
(A Colita)




