imágenes , muros y metralla
De todos los muros que parten y separan las personas en este territorio hay uno que por su aspecto inofensivo me resulta de los más siniestros: la valla que separa el yacimiento arqueológico de “The city of David” del barrio donde está situado,Wadi Hilwah, en el antiguo pueblo de Silwan, Jerusalem este, mayoria árabe con un estatus legal especial.

Un turista bien dispuesto con guía bajo el brazo, no podrá evitar, al visitar Jerusalem, entrar al parque nacional “The city of David”, yacimiento arqueológico donde se encuentran los restos de la primitiva Jerusalem, la Jerusalem bíblica. Pero también un turista despierto se percatará que la historia que estas ruinas parecen contar permanece muda a todas las otras culturas que han habitado este territorio a lo largo de más de 5000 años: a parte de los habitantes de Judea, asirios, babilónicos, persas, griegos, romanos, bizantinos y musulmanes. En el siglo XX la ciudad fue gobernada por otomanos, británicos, jordanos y des del 1967, con la anexión a Jerusalem este, por Israel.
Aquí la historia se ha convertido en arma, la arqueología en la justificación d´una agenda política y el turista en agente colaborador.
Elad, una ONG de colonos radicales judíos es la encargada de la gestión del parque. Organización vista con desconfianza por algunos sectores de la sociedad israelí debido a sus planteamientos extremos. Sus objetivos: conseguir la propiedad de las casas y tierras de Silwan, especialmente de Wadi Hilwah, para judíos. Recibe la colaboración del gobierno.
Los restos arqueológicos han de demostrar la razón histórica de la biblia. Los métodos científicos utilizados son criticados por la comunidad arqueológica israelí e internacional.
El turista, a diferencia de los años 70, no tiene ninguna posibilidad de entrar en contacto con el barrio de Silwan y con sus habitantes. Las excavaciones se realizan bajo fuertes medidas de seguridad: muros, cámaras de vigilancia y guardia privada. Las casas ocupadas por colonos son incluidas en el circuito turístico y comparten las medidas de seguridad
El barrio se degrada por falta de servicios y de inversiones por parte de la administración . El blindaje impide que el turismo sea una fuente de ingresos para la población árabe de Silwan.
Las ordenes de derrumbe de las casas se multiplican así como los episodios de violencia entre los habitantes del barrio y la guardia privada que actúa con toda impunidad.
El barrio protesta con la colaboración de algunos judíos israelís i internacionales. Disturbios, detenciones i acoso policial continuo.

Silwan des de el parque turístico. Contraste entre el barrio y la representación del entorno del parque que aparece en el muro
El muro que asegura esta desconexión esta estampado por la parte exterior , la que linda con el barrio: todas las personas que aparecen en él son blancas, toda la iconografia es judía, rodeando las murallas de Jerusalem solo aparece verde , árboles y césped ,ni rastro de barrios habitados por vecinos.
Se cuenta que en los años 70, cuando en las excavaciones participaba el profesor israelí Ygal Shilo, uno podía encontrar ,en el Haj Musa Hamada Siyam´s coffeehouse, palestinos locales, arqueólogos israelís y turistas sentados juntos, tomando café. Escenas así parecen haber caído en desuso en las representación de la propia sociedad.
Las imágenes que se crean de uno mismo, que se lanzan del común al común, las representaciones que el poder repite insistentemente , crean realidad y normalizan unas conductas de acuerdo con ella.Por eso aquí las imágenes son pura metralla de campo de batalla.
+info:
Wadi Hilwah Information Center-Silwan
Chanel 2 report. Elad in Silwan
Human Rights in East Jerusalem





